El presidente venezolano, Hugo Chávez, negó este domingo que los recién creados cuerpos de milicias campesinas sean fuerzas paramilitares o que pretendan suplantar a las fuerzas armadas del país, si no que por el contrario hacen parte de la Fuerza Armada Bolivariana.
"La milicia campesina, así como la milicia bolivariana como totalidad, no son fuerzas paramilitares, como los sesudos analistas de siempre quieren hacer ver, menos aún si concebimos semejante palabra dentro de la semántica reaccionaria colombiana", manifestó Chávez.
El mandatario aseguró que la conformación de estos grupos es "absolutamente legal" y "son expresiones del nuevo estado comunal".
"La Milicia Campesina encarna hoy un principio trascendente: la defensa de la propia tierra contra el eventual agresor externo, pero también contra el agresor interno que se ha amparado en un verdadero estado de impunidad", alentado por tribunales que "amparan y protegen a los latifundistas y criminalizan a los campesinos y campesinas que quieren hacer valer la Ley de Tierras", escribió el presidente en su columna semanal "Las líneas de Chávez".
El Congreso venezolano aprobó a principios de octubre una reforma a la ley de la Fuerza Armada, promulgada en julio de 2008 por decreto presidencial, que señala que la milicia "tiene como misión entrenar, preparar y organizar al pueblo para la Defensa Integral" y depende directamente de Chávez, quien es comandante en jefe de las fuerzas armadas.
Estos milicianos campesinos reciben formación política, práctica y militar conducida por expertos del ejército venezolano. Es "una muestra del cuerpo armado popular para salvaguardar nuestra integridad y nuestra soberanía", dijo Chávez.